Aquel soldado perdido y ardiente, Atropellándome con su cañón caliente, Valiente, a intervalo intermitente, De certeras balas sembró mi fértil vientre.
Por el Norte y el Sur se diseminó. Hacia el Este y el Oeste partió. Entre heridas y llagas, se perdió. Sobre campos baldíos y mar agreste, batalló. Lento e incesante te formaste Dentro de mi ser anidaste, De mis pechos cálida leche bebiste, Embriagándote de mí creciste. Con violencia fuiste engendrado, Con inmenso dolor parido. Y de un manotazo sin sentido, Barrido. Para que paz hubiera habido, Mataste y luchaste, Y sin que la paz reinara, Moriste.
NOTA: Escribí este poema hace tiempo, cuando intentaba comprender cómo la violencia atraviesa los cuerpos y las vidas incluso mucho después de que los disparos cesan. Hoy, al volver a él, descubro que su dolor sigue vigente. No habla de una guerra concreta, sino de todas: de las que regresan, de las que nunca se fueron y de las que siguen dejando cicatrices invisibles en quienes las sobreviven. Por eso lo recupero ahora, como una voz que se resiste a ser olvidada. Hoy lo comparto, de nuevo, en mi propia versión inglesa.
Poem of Love and Death to the Unknown Soldier
That soldier, lost in fire and iron’s stride,Forced himself on me with weapon, heat, and breath,A weight I could not lift, though how I tried,Leaving within my womb the seed of death.
To North he marched, to South he tore the land,To East he ran, to West he broke the day,Through wounds and sores he moved at fate’s command,Across dead fields where all my life gave way.
Slowly, ceaselessly, you were formed in me,Held in the dark where grief erased the light,Fed at my breast through nights I could not see,Raised by a body fading out of sight.
By violence you were conceived in dread,With tearing pain I brought you into air,And with one shouted order, coldly said,You were taken from me—gone beyond repair.
So peace might come, or so the leaders lied,You killed and fell beneath their iron claim,And with no peace to hold you as you died,You slipped away before they spoke your name.
“Nadie puede causarte daño,
Sino es físico” Alguien un día me dijo ...
Pero a menudo, hasta eso, olvido.
Mi dolor es solo mío,
No quieras, hermana, ahora, hurgar en él,
Ni saber más allá
De lo que voluntariamente te digo...
Sí, una vez más me aflijo,
Por lo que aparenta inconsistente,
O algo que no encierra entresijo,
Por lo que solo se aloja en mi mente,
O migaja que podría resultar inconveniente.
Más si dentro de mi bulle ese feroz grito,
Letra tras letrita,
Palabra tras palabrita
Suavemente, voy y las emito,
Dejándolas escapar de a poquito.
Mi tino no pretendo agudizar,
Ya que el chillido ajeno y mi grito,
Que se lleguen a cruzar evito.
¿Lograría mudar mi forma de ser
Para cesar mi padecer
Por lo que a otros no parece atañer?
¿Conseguiría apartar mi desolación
Por lo que menosprecio,
Desamor o distracción
Hacia mi persona aprecio?
¡Con la avanzada estética de la cirugía
En más joven me transformaría!
Una amplia sonrisa en mi boca colocarían,
El surco de mis lágrimas rellenarían,
Mis profundas ojeras aclararían,
Del paso de mis años toda huella borrarían.
Y de aspirar alguien a adulterar mi esencia
¿Por casualidad yo consentiría?
Yo soy rebelde porque el mundo me ha hecho así
porque nadie me ha tratado con amor
porque nadie me ha querido nunca oír.
Yo soy rebelde porque siempre sin razón
me negaron todo aquello que pedí
y me dieron solamente incomprensión.
Y quisiera ser como el niño aquel
como el hombre aquel que es feliz.
Y quisiera dar lo que hay en mí
todo a cambio de una amistad.
Y soñar y vivir,
y olvidar el rencor.
y cantar y reír
y sentir sólo amor.
Yo soy rebelde porque el mundo me ha hecho así
porque nadie me ha tratado con amor
porque nadie me ha querido nunca oír.
Y quisiera ser como el niño aquel
como el hombre aquel que es feliz.
Y quisiera dar lo que hay en mí
todo a cambio de una amistad.
Y soñar y vivir
y olvidar el rencor.
y cantar y reír
y sentir sólo amor.
lalalalalala...
lalalalalala...
lalalalalala...
"Luna azul"
Está noche la luna alumbra azul,
¡Al menos eso dice Yahoo!
¿Porqué en vez de blanca
Brillará la luna azul?
¿Porqué cambió el color de la pureza
Por el de la tristeza?
¡Oh, luna!
Mi gato no está
Ni triste ni azul.
Mi gato está blanco
Y juega travieso.
¿Qué entenderá mi gato
De todo eso?
¿Es que acaso, luna
Has leído mi alma,
Desde tu altura?
Compré un atuendo azur celeste,
Unos zapatos de raso bruno
Con brillantes dorados,
Unos preciosos colgantes
De relucientes enzarzados.
Me había elevado el peinado.
Una bonita sortija
Ataviaba mi mano.
Ahorita, en su punto,
Otra vez todo guardado.
Bajo la mirada ausente de mi amado
Un índigo pesar me ha desbordado.
Hada de la noche,
Me niego a ser una mohína luna,
Pero temo a este inédito oscurecer.
¡Acude, embózame,
Canturréame una nana,
Y hasta el alborecer
Bamboléame en mi cuna!
Dedico este poema a todos los navegantes, que se han detenido en las costas de mi blog, y se han parado a perder o a distrutar de su tiempo conmigo.
¡Que el 2010 os sea propicio, que tengáis una buena singladura, que lleguéis a buen puerto ... y deseo que cuando ese tiempo termine y esté a punto de comenzar otro, volvamos a encontrarnos aquí de nuevo!
NOTA: He hecho una traducción bastante literal de la versión inglesa, ya que no se griego. He tratado de rimarlo donde fuera posible, para añadirle más musicalidad, aunque, he escuchado el poema en su idioma original y no suena rimado. Espero no haber traicionado demasiado a Cavafy en su idea original cuando lo escribió.
A Perico,
Mi lindo periquito,
No le falta de nada.
En la más alta copa
Del bosque
Tiene su hermosa casa.
Detrás del arco,
Una flamante, moderna
Y lujosa entrada.
Con su gran cesta
Para gusanitos,
Que incluso está forrada.
Donde puede admirar
A las más famosas periquitas virtuales,
En una enorme pantalla.
Su nevera está repleta,
¡Y ni siquiera le falta
El refresco de limonada!
¡Hola, hola!
Le saluda el cuco
A todas horas,
¡Incluso de madrugada!
Sobre su mesa,
Sobran manjares,
¡Hasta hay una jugosísima ensalada!
¿Qué tienes Perico, periquito lindo?
¿Por qué hay lágrimas sobre tu almohada?
¡Ojalá que en vez de solo cantar hablaras!
¡Ojalá que al cantar contaras!
Entra el otoño
Calmando el sol
Y la sed del solsticio de verano,
Más no mi necesidad de ti.
Su luz dorada
Envuelve mi alma
En mis solitarios paseos.
Pacifica mi espíritu
Más no difumina tu recuerdo.
Madrugan las horas
Al hacerse antes nocturnas.
Mis cenas conmigo misma
Sin la luz de la oculta luna
Me traen a la memoria
Un resplandor que alumbraba
Mis ilusiones, quizas vanas,
Pero llenas de esperanza.
Envuelta en edredones,
Arropo mi memoria
Que divaga entre tus sonrisas,
Tus miradas, tus palabras ...
La calidez de tu piel amada.
Nuestros besos.
Mis sueños y ensueños ...
Van fluyendo y secando mis lágrimas.
Mientras lees mi poema puedes escuchar el "Adagio" del "Concierto de Aranjuez" del Maestro Joaquin Rodrigo -una de mis piezas musicales favoritas- interpretada por la genial interprete de guitarra española, Xuefei Yang:
Te amo,
te amo de una manera inexplicable,
de una forma inconfesable,
de un modo contradictorio.
Te amo
con mis estados de ánimo que son muchos,
y cambian de humor continuamente.
por lo que ya sabes,
el tiempo, la vida, la muerte.
Te amo...
con el mundo que no entiendo,
con la gente que no comprende,
con la ambivalencia de mi alma,
con la incoherencia de mis actos,
con la fatalidad del destino,
con la conspiración del deseo,
con la ambigüedad de los hechos.
Aún cuando te digo que no te amo, te amo,
hasta cuando te engaño, no te engaño,
en el fondo, llevo a cabo un plan,
para amarte mejor.
Te amo...
sin reflexionar, inconscientemente,
irresponsablemente, espontáneamente,
involuntariamente, por instinto,
por impulso, irracionalmente.
En efecto no tengo argumentos lógicos,
ni siquiera improvisados
para fundamentar este amor que siento por ti,
que surgió misteriosamente de la nada,
que no ha resuelto mágicamente nada,
y que milagrosamente, de a poco, con poco y nada
ha mejorado lo peor de mí.
Te amo,
te amo con un cuerpo que no piensa,
con un corazón que no razona,
con una cabeza que no coordina.
Te amo
incomprensiblemente,
sin preguntarme por qué te amo,
sin importarme por qué te amo,
sin cuestionarme por qué te amo.
Te amo
sencillamente porque te amo,
yo mismo no sé por qué te amo.
Siento envidia de tus flores,
Porque ellas forman tu Edén,
Donde no puedo estar también.
Sobre mí tienen todas las ventajas:
Variedad en el color,
Infinitas fragancias en su olor,
Y rejuvenecen con su cíclico verdor.
Siempre vas a su encuentro
Donde ellas fragantes te esperan,
Devolviéndote su juventud y belleza
Una y otra primavera.
Toda desventajas soy:
Con un único color,
Un solo combinado olor,
Una simple vida
Donde se empieza a apagar mi verdor,
Un exclusivo lugar
Donde escasamente
Te puedo encontrar,
Y siempre si yo te voy a saludar.
Mi juventud empieza a otoñar,
Mi singular primavera se va a agotar.
Para ellas todos los fines de semana
De tu mes,
Para mí, si acaso,
Una escasa vez.
Para con ellas cuidadoso
Jardinero fiel,
Para conmigo descuidado,
Y tal vez infiel.
En tu jardín está tu paraíso del arte
Donde yo no tengo arte ni parte.
¡No hay color!
Ellas siempre erguidas,
Y seguras de tu amor.
¡Tu jardín nuestro encuentro demora!
Mientras yo aquí y ahora,
Quita y quita,
Voy deshojando mi margarita.
Escrito el 12 de septiembre de 2009,
a las 6:29pm
NOTA: Dedico este poema a una persona muy querida para mí, cuyas iniciales son FCM.
¡Ay, mi bien amado!
¿Son los instantes de tus días,
Con sus noches,
Tan amargos
Como son los míos,
Por tu intencionado alejamiento,
Provocados?
Si yo pudiera dormir,
Seguro que soñaría
Con lo que durante la vigilia,
Esquivas entregarme:
Tus sedosas manos ,
Que sospecho, amorosas,
Recorriendo mi cálida epidermis;
Tus dulces labios,
Que presiento, sutiles,
Por mi redondeada mitad dibujando espirales ,
Pasando luego a deambular
Por mi cuello y mi pabellón auricular;
Tus amorosos brazos,
Que considero, vigorosos,
Estrechándome contra tu busto protector;
Tus robustas piernas,
Embarullándose entre las mías;
Tus varoniles huesos pélvicos
Sobre mi femenino abdomen,
Insistentes "Ups & Downs"
Van trazando,
Ansiando atinar con los míos;
Entretanto que,
De mi garganta arrancas,
La apasionada aria,
Que mis desacompasados gemidos
Componen;
De paso que,
La exudación de mi piel
Se va impregnando
De la codiciada fragancia
Que tu amada masa emana,
Entremezclando y fundiendo
La adición de nuestros fluidos;
A la par que,
Liberas mi pólvora
Que disparada,
Desde lo más recóndito de mis muslos,
Asciende proyectada,
Para colisionar contra los extremos
De mis senos,
Dispersándose, luego, diluida,
Cual fuegos de artificio,
A través de mi ilimitado universo;
Transportando mis sensaciones
Más allá de lo que mi sentido común
Pueda alcanzar,
Más lejos de lo que mi consciente,
Pueda soñar,
Con mayor intensidad,
De lo que mis complejas emociones
Puedan abarcar.
Si pudiera,
Todo esto soñar
Querría yo,
De no poderte gozar.
Mientras, tal vez,
Tú plácidamente duermes,
Sin que mi imagen, difuminándose,
Te haga perder jamás la conciencia,
Ni mi figura te despierte enfocándose,
Tal como le sucede,
Cada crepúsculo,
Al sueño de mí razón,
Cuando conciliarse logra.
¿Dime qué esperas de mi, amor,
Cuando te tengo delante?
¿Qué me dirija hacia ti,
O que de mi asiento me levante?
¿Aún no te has dado cuenta
Que mis pies no me obedecen,
Que mis piernas enflaquecen,
Y que todo mi ser desfallece?
¿Pretendes acaso,
Que sea capaz de emitir mi voz,
En un tono suficientemente alto,
Como para que tu puedas escucharlo?
¿Aún no has percibido, cielito,
Que el nudo, que ante tu presencia,
Se forma en mi garganta,
Me entumece,
Y que mis cuerdas vocales,
Enmudece,
Y mi voz espanta?
¿Que yo sea capaz de mirarte,
Al cruzarnos, quieres?
¿Aún no te has percatado, cariño,
Que ante tu presencia pierdo el equilibrio,
Anulas de la orientación,
En mi el sentido,
Y que mi fuerza física inhabilitas?
¿Hasta cuando seguirás sometiéndome
A este castigo de tu ausencia?
¿Hasta cuando me mostrarás
Tu insufrible indiferencia?
Mientras dejas que la pasión,
Que en mi enciendes,
Queme y esfume
Lenta,
Inexorable
E ininterrumpidamente,
Los gramos
Que mi escasa materia componen.
¡Lo cercano que yo te siento,
Y la dureza con la que tú me tratas,
Manteniéndote mudo
Y de mi alejado!
Encerrado,
Protegido en tu fría torre gris,
Endiosado,
Fingiendo ignorar
La invencible batalla,
Que por tu amor,
Libro cada día,
Aquí abajo,
En mi infierno particular.
¿Cómo pretendes, mi amor,
Que yo,
De dar el primer paso,
Sea capaz,
Y de alcanzarte,
Cruzando los pocos interminables metros,
Que mi apasionada intensidad
Mantiene separada de ti?
Distancia que tu te niegas a acortar,
Acercándote y hablándome
Para que yo sepa,
De una vez por todas,
Que quieres de mi,
Si es que es algo.
Quisiera
Saber por qué
No has querido hacerme olvidar
Lo último que me gritaste.
Quisiera saber
Porqué soy la única persona en el mundo
A la que no se debe dar ni una explicación,
Ni se merece una disculpa.
Quisiera
A pesar de todo,
Que todavía desearas escuchar palabras de amor
Emitidas por mis labios.
Quisiera
Que los palpitos alocados de mi corazón
Cesaran su galopar
Cuando te tengo delante,
Para poder decirte...
Quisiera
Saber porque el cruzarte conmigo
Parece hacerte daño.
Quisiera
Que cesara el dolor que siento
Cuando miras hacia otro lado
Cada vez que te encuentro.
Quisiera
Que me dieras
Esa oportunidad que aún no me diste.
Quisiera
Dejar de sentir
La inmensidad del dolor
Que me causa tu desamor.
Quisiera saber
Porque preferiste preguntar sobre mí a otros
Y no a mí.
Porque prefieres hablar a otros de mí,
Pero no a mí.
Porqué creíste a otros,
En vez de a mí.
Porque siempre me has juzgado de antemano,
Y no me has dado el derecho a expresarme.
Quisiera
Quisiera saber
Porqué has tomado en vano
El amor que hiciste nacer en mí.
Quisiera saber
Si crees que aún hay algo en mi
Que pudiera hacerte feliz.
Porque de no ser así...
Quisiera
Que las partículas que forman mi ser
Se dispersaran tanto
Que ya no pudieras encontrarlas más.
Quisiera
Dejar de existir en este mismo instante.
Porque ya no puedo tener tu mirada
Ni tus palabras,
Ni tus caricias,
Ni tus besos,
Ni a ti...
Y si ya no quieres nada de mí.
Es lo único que se me ocurre
Para que pueda olvidarte.
Foto robada mi amiga Glo, cuya mirada especial, convierte en poesía lo que los demás ni siquiera ven, al pasar cada día.
POEMA:
¿Ha llegado la primavera?
Dicen que la primavera ha llegado,
Que el mimoso hace días que está florecido,
Que el azahar ya se ha puesto su blanco vestido,
Que el lilo, junto a mi ventana, ha enrojecido,
Que los pajarillos, una vez más, han comenzado su nido,
Que el palomo sigue a su hembra desplegando su mejor colorido,
Y yo te pregunto,
¿Para cuándo tu “prima vera”*?
Porque tu alma enamorada, aún
una palabra o una sonrisa espera...
* “prima vera” = primera verdad
Cuando quieras, ya puedes empezar a cantarme esta canción:
"La mujer que yo quiero" de Serrat (¡Ah!, y cuando llegues a "Juanito", por favor, cámbialo por tu correspondiente "-ito". Gracias).
Madrid, 22/03/2009 0:17:51
OTRAS COSITAS:
Hola queridos lectores (inclúyanse también mis lectoras, no soy ni sexista ni ministra) y podcast-oyentes:
Hoy he tenido un día parecido al de Clarissa Dalloway, pero solo en lo movido, removido, conmovido y desechado. (Socooorro Santi, me estás contagiando con tus requete repeticiones). Me sentía completamente feliz y sin motivo aparente. Como si me hubiera quitado un lastre de encima... El cielo estaba completamente azul, pasó un avión dejando rastro de tiza blanca que se iba hinchando y disipando, el parque estaba lleno de vida. Lo siento pero no pude abrir mis contras –como hizo ella- porque ya llevan casi 15 años cerradas....Tal vez, algún día tenga un motivo para dejar entrar la luz del sol en mi casa. También - y no se porqué- he adornado mi salón con flores amarillas, que mi subconsciente me obligó a comprar en Carrefur (¡es la primera vez que me regalo flores!), ¡Madre mía! ...Ahora que me doy cuenta...he comprado ¡¡margaritas amarillas!! que significan: “gentileza, inocencia y amor leal” ¡No se me alarmen, señorías!... pronto se marchitarán y las tendré que tirar a la basura...en esta época ¿A quien le importa todo eso? Bueno, pues, a mí sí... pese a quien pese... y además, ¡Um, huelen deliciosas! Y mis gatitos ni las han tocado...así que están felices con mis flores y sus atributos...supongo. ¡Ah, y al contrario que la Woolf!, no tengo el menor interés en el suicidio, sino más bien en todo lo contrario...Es decir...He decidido darme una nueva oportunidad y empezar a vivir desde YA. Así que comenzaré por lo más IMPORTANTE...¡Aprenderé a patinar! Algo que quiero hacer desde que era pequeña y aún no se como se hace...Aí que de mañana no pasa...¡Algo es algo! (Como ya se me ha quitado el dolor del rabadillazo que me día el primer día que lo intenté...Pero hoy me he comprado un cacho casco...que ni se me ve debajo...que espero proteja mi cerebrin adecuadamente.)
Es tarde. Me voy a dormir, y de paso, acostaré también al ratón de mi "Pisí" (entiéndase PC, cariñosamente), que sino mañana no doy pie con "patín"...¿o es "bola"?
Hoy, Día Internacional de la Mujer, dedico este poema a todas las mujeres que son victimas de la crítica social proveniente principalmente de parte de otras, que normalmente hablan mal de ellas basándose en rumores, y las condenan de antemano -por los mismos hechos que justifican o alaban en los hombres- aún sin saber la verdad. "No hay peor enemigo para una mujer que otra."
Tu sonrisa,
¡No niegues nunca a nadie tu sonrisa!
Que siempre sea
Para los ancianos, consuelo,
Para la infancia, gozo,
Para los inocentes, alegría
Y para los ignorantes...
Yo que tú...
No lo diría.
No abandones tu sonrisa,
Para los que hace solo dos días,
No dejaban de deambular,
Por solo verte cruzar,
Y ahora te niegan,
Hasta en su pensar.
No abandones tu sonrisa,
Ni para los que hace solo dos semanas,
Por ti se dejaban ayudar,
Y ahora sobre ti cuchichean al pasar.
No abandones tu sonrisa,
Ni para los que hace solo dos meses,
No te dejaban de llamar,
Para que les aguantaras la vela,
Mientras te relataban su pena...
Ni siquiera abandones tu sonrisa,
Para los que solo hace años,
Siendo testigos oculares,
Decían que injurias veían,
Pero a la hora de la verdad,
Nunca nada sabían.
Al igual que entonces,
Sobre ti cotillearán
Mas jamás sabrán.
Como implacables jueces te juzgarán,
Y al igual que antaño te condenarán.
Siempre el dolor ajeno pisoteando,
Y con el suyo propio avasallando.
¡Sobre todo a esos,
Muéstrales siempre tu mejor sonrisa!
¿Alguno sería capaz de entender acaso
Alguna otra cosa
Que no fuera tu sonrisa?
Cae lluvia.
Desciende mansa,
Sobre mi cara,
Mi piel,
Sobre mi alma.
Sin cesar,
Sin suceso.
Inunda mi cerebro,
Diluye en los lodos
De tu avenida,
Mis malos recuerdos,
Llévate mi inseguridad,
Destruye mis miedos.
Acaricia mi rostro,
Suave brisa primaveral.
Susúrrame tu nana inmortal.
Fortalece mi ser.
Y de esta suerte ahuyenta,
Los esperpénticos monstruos,
Que mi zozobra engendra.
Madre Naturaleza,
Nadie como tú,
Y a falta de otra,
Supo siempre sanar,
Mis agravios internos.
Queda prohibido llorar sin aprender, levantarte un día sin saber que hacer, tener miedo a tus recuerdos.
Queda prohibido no sonreír a los problemas, no luchar por lo que quieres, abandonarlo todo por miedo, no convertir en realidad tus sueños.
Queda prohibido no demostrar tu amor, hacer que alguien pague tus deudas y el mal humor.
Queda prohibido dejar a tus amigos, no intentar comprender lo que vivieron juntos, llamarles solo cuando los necesitas.
Queda prohibido no ser tú ante la gente, fingir ante las personas que no te importan, hacerte el gracioso con tal de que te recuerden, olvidar a toda la gente que te quiere.
Queda prohibido no hacer las cosas por ti mismo, tener miedo a la vida y a sus compromisos, no vivir cada día como si fuera un ultimo suspiro.
Queda prohibido echar a alguien de menos sin alegrarte, olvidar sus ojos, su risa, todo porque sus caminos han dejado de abrazarse, olvidar su pasado y pagarlo con su presente.
Queda prohibido no intentar comprender a las personas, pensar que sus vidas valen mas que la tuya, no saber que cada uno tiene su camino y su dicha.
Queda prohibido no crear tu historia, no tener un momento para la gente que te necesita, no comprender que lo que la vida te da, también te lo quita.
Queda prohibido no buscar tu felicidad, no vivir tu vida con una actitud positiva, no pensar en que podemos ser mejores, no sentir que sin ti este mundo no sería igual.
Gracias a quien escribiera este poema, atribuido a Pablo Neruda, porque estaba completamente de acuerdo conmigo cuando se inspiró y a Carmen Anguita por enviármelo, justo cuando yo lo necesitaba. Besitos Carmen.