Mi dolor es solo mío
Sino es físico”
Alguien un día me dijo ...
Pero a menudo, hasta eso, olvido.
Mi dolor es solo mío
Reflexión íntima sobre el dolor, la identidad emocional y la necesidad
de proteger lo que nos hiere.
Poema original
Mi dolor es solo mío.
Nadie lo ve, nadie lo toca, nadie lo nombra.
Es una sombra que me acompaña,
un latido que no comparto,
una herida que no cedo.
Mi dolor es mío
porque nació conmigo,
porque lo he sostenido en silencio,
porque lo he aprendido a mirar
sin pedir permiso.
Y aunque a veces pesa,
aunque a veces quema,
aunque a veces quisiera dejarlo en otra orilla,
sé que también me ha hecho fuerte,
que me ha enseñado a caminar
cuando no quedaba camino.
Mi dolor es solo mío.
Y en esa soledad,
también encuentro mi voz.
Reflexión
personal
Escribí este poema en un momento en el que
necesitaba poner palabras a una sensación profunda: la de cargar con un dolor
que no siempre puede compartirse.
A veces el sufrimiento es íntimo, no porque queramos ocultarlo, sino porque
forma parte de nuestra identidad emocional.
Este texto nació como un acto de afirmación: reconocer que el dolor también es
territorio propio.
Actualización
(2026)
Releo este poema tantos años después y sigo
reconociendo en él una parte de mí que permanece: esa necesidad de nombrar lo
que duele sin entregarlo del todo.
Lo dejo aquí como testimonio de un momento vital que aún resuena, pero también
como recordatorio de que el dolor cambia, se transforma y, a veces, incluso se
vuelve luz.
Enlaces
internos recomendados
And I Still Rise / Y aún así me levanto, de Maya Angelou
Love’s Philosophy, de Shelley
Yo, tu texto creativo sobre la voz narrativa
Vídeo
relacionado
Comparto esta canción porque, aunque no incluyo
su letra por derechos de autor, su tono y su mensaje dialogan con el poema.
Comentarios