Poema de amor y muerte al soldado desconocido
Dedicado a las mujeres que son, doblemente, víctimas de las guerras . Aquel soldado perdido y ardiente, Atropellándome con su cañón caliente, Valiente, a intervalo intermitente, De certeras balas sembró mi fértil vientre. Por el Norte y el Sur se diseminó. Hacia el Este y el Oeste partió. Entre heridas y llagas, se perdió. Sobre campos baldíos y mar agreste, batalló. Lento e incesante te formaste Dentro de mi ser anidaste, De mis pechos cálida leche bebiste, Embriagándote de mí creciste. Con violencia fuiste engendrado, Con inmenso dolor parido. Y de un manotazo sin sentido, Barrido. Para que paz hubiera habido, Mataste y luchaste, Y sin que la paz reinara, Moriste. Escrito por Berta-Isabel Cuadrado Álvarez Madrid, 8 de abril de 2010, 12:53:30 NOTA: Escribí este poema hace tiempo, cuando intentaba comprender cómo la violencia atraviesa los cuerpos y las vidas incluso mucho después de que los disparos cesan. Hoy, al volver a él, descubro que su dolor sigue vigen...