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Poema Sola

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Sola ¿Ventura o desventura la soledad? ¿Elegida o te elige? ¿Te hace crecer o te mengua? Rosales espinados, erguidos, hermosos, perfumados. Los sin espinas les hacen sombra. Un cielo inmenso te ampara, o te desangela. Asomada al precipicio, te contemplas a ti misma. El agua no te refleja. El abismo se rinde a tus pies.   El todo y la nada.

Cuando era puertorriqueña

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Portada del libro “Cuando era puertorriqueña” de Esmeralda Santiago. Cuando era puertorriqueña (Esmeralda Santiago, 1993) Reseña del libro “Cuando era puertorriqueña” de Esmeralda Santiago: memoria sobre identidad, migración y choque cultural, ideal para clases de ELE y proyectos interculturales. Contexto de la obra y de la autora Cuando era puertorriqueña es la primera parte de las memorias de Esmeralda Santiago, escritora nacida en San Juan y criada entre Puerto Rico y Nueva York. Publicada en 1993, la obra narra su infancia en Macún, un barrio humilde donde la vida cotidiana se mezcla con tensiones familiares, sueños de futuro y una identidad en construcción. La autora reconstruye su niñez con una voz íntima y honesta, mostrando cómo la pobreza, la inestabilidad familiar y la migración moldean su carácter. La obra es un testimonio valioso sobre la experiencia puertorriqueña en la diáspora. La voz narrativa de Negi La protagonista, Negi, observa e...

La ardillita Azorita

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Contexto Este cuento nació de una observación cotidiana: la visita inesperada de una ardilla que, con su carácter curioso y su ritmo propio, convirtió un rincón doméstico en un pequeño escenario natural. Lo que empezó como una anécdota se transformó en un retrato afectuoso de Azorita, una ardillita que va y viene con total libertad. Foto tomada en Calalberche por M. Teresa L. Herranz. Gracias por cedérmela. Cuento: La ardillita Azorita Hay una ardilla que me visita cuando le viene en gana. A mi muro se encarama o brinca de rama en rama. Escoge hojas, ramitas, yerba o musgo… Con gran sentir y arte las va entretejiendo en su nido. — ¡Ahí va! ¿Dónde se ha metido? Para cuando vengan sus bebés, ella quiere tener un buen mullido. Porque Azorita —la llamo así porque se azora cuando me ve de reojo— está solicitada. Cuatro pretendientes rubios la rondan. Este enero, alguno la dejará preñada. Ella no tiene ni miedo ni vergüenza. De todo pasa. Va y viene por mi te...