Desarmada
Tu nombre Único que en mi mente Una y otra vez se repite Mientras una gran fuerza interior Dentro de mi crece Y hacia ti me empuja. Tu imagen Invade mi ser Y hace todo en mi vibrar. Siento mi voluntad doblegada A ti sometida Y entregada. ¿A dónde voló mi alma rebelde? Que a la tuya Con ternura Se somete. No encuentro mi ser Ni mi estar Y solo de tu presencia Dependen. Mis deseos Se tornaron En compartir Tus ilusiones, Tus sueños, Tus noches Con sus días. ¡Como anhelo En tus ojos verme, Hacer tu corazón latir, Tus labios besar, Bajo tu piel sentir, En tus brazos amar, Soñar, Dormir! ¡Ay! ¿qué queda de mí, cuando mi dicha está en ti? Madrid, 3 de agosto de 2008