Entradas

La cocina arabesca

Imagen
No tuve más remedio que asomar mi cabeza por la luminosidad que proveía de aquella puerta, que alguien en un descuido había dejado entreabierta. Había, abajo, en el centro, junto a los fogones un hombre de espaldas atareado. Sin pensarlo dos veces bajé sigilosamente la escalera de madera en dos tramos sin atreverme a poner mi mano izquierda sobre aquella maravilla contorneada de pasamanos. Cuando el hombrecito chino delgado y moreno, que estaba enfrascado en una carrera endiablada cortando desenfrenadamente todo tipo de verduras y colocándolas artísticamente en distintos recipientes, se percató de mi presencia: - Lo siento, yo... -Si...bueno. No sabe tu estás aquí. No veo nada. OK? - Si, si...gracias. Es sólo un momento. Y comencé la vuelta más alucinante a la fantasía artística que alguien haya podido imaginar por aquella enorme cocina alargada, forrada de filigrana de madera noble por todas partes, excepto por los grandes ventanales a su izquierda de la entrada que daban a un hermoso...

Love's Philosophy, Shelley - Traducción

Imagen
  Love's Philosophy  by Percy Bysshe Shelley (1803-1882) To my family in Brasil The fountains mingle with the river, And the rivers with the ocean; The winds of heaven mix forever, With a sweet emotion; Nothing in the world is single; All things by a law divine In one another's being mingle;-- Why not I with thine? See! the mountains kiss high heaven, And the waves clasp one another; No sister flower would be forgiven, If it disdained it's brother; And the sunlight clasps the earth, And the moonbeams kiss the sea;-- What are all these kissings worth, If thou kiss not me? TRADUCCIÓN: A mi familia en Brasil   La filosofía del amor    Las Fuentes se confunden con el río, Y los ríos con el océano; Los vientos del cielo se entremezclan por siempre, Con una dulce emoción; Nada en el mundo está desparejado; Todas las cosas por ley divina Entre una y otra se van mezclando;-- ¿Porqué no yo contigo? ¡Mira! Las montañas besan al alto cielo, Y las olas se atrapan unas a o...

El cuarto de harina

Imagen
A Conchita, mi amiga desde la infancia. “El señor, T. ha muero. ¿Quieres venir conmigo al velatorio?” Le dio un vuelco el corazón. Ella se agradeció a su madre que le pidiera que la acompañara. Se pondría su mejor ropa de fiesta. El vestido blanco de vuelo que había adornado con bonitas pegatinas, su chaquetita de percal y los últimos calcetines de ganchillo que su tía le había hecho para los domingos. Toda de blanco. Le sacó bien el brillo escupiendo sobre sus zapatitos de charol negro antes de ponérselos. Se hizo las coletas y se aseguró que los lazos de seda rosa estuvieran en su justo medio. Quería celebrar la ocasión. Sólo estaban la recién viuda y su hija, que había venido de la ciudad donde estudiaba Magisterio. Les dieron el pésame y su madre se sentó en silencio en una de las sillas frente a los pies del fallecido. La niña se sentó junto a su madre. No paraba de mover sus pies que colgaban de la silla, aunque no era demasiado baja para tener sólo diez años. Su madre la ...