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martes, 14 de mayo de 2019

Reseña Cuando era puertorriqueña






En estas memorias, Esmeralda Santiago, retrata la vida de su niñez en Puerto Rico, en medio de la pobreza más extrema. Su familia llegó a habitar en una chabola de hojalata. Su madre, Mami, se cargó de hijos siendo muy joven. Su pareja, Papi, era un albañil, soñador de poeta, que desaparecía por temporadas cuando no podía soportar los arrebatos de ira de Mami.

Esmeralda, entonces llamada Negi familiarmente, fue desterrada a la fuerza debido al traslado de su Mami, y siete hermanos más, a New York. Allí, como adolescente, tiene que amoldarse a una nueva vida, un nuevo idioma, y aprender a nadar entre dos aguas. Entre la cultura puertorriqueña, que aún practican en casa, con la americana que se encuentra de puertas afuera.

El libro está narrado desde el punto de vista de una niña inocente, que está llena de curiosidad, y que hace preguntas constantemente. Negi teme más a su propia imaginación que a la cruda realidad, porque, aunque dentro de una familia pobre y muy numerosa, se siente amada y protegida. 

El personaje de Negi, al igual que su voz narrativa, va evolucionando a medida que crece Esmeralda, y se va convirtiendo en una puertorriqueña que intenta salir a flote en el mundo de la educación y del trabajo neoyorquino.

El libro está dividido en capítulos, donde el enunciado suele ser un refrán, que compendia lo narrado en esa parte. 

El lenguaje es hermoso, sensible a veces, humorístico otras, fluido, vívido, lleno de descripciones muy detalladas, y con vocablos puertorriqueños. Hay menciones de canciones de la época y todas ellas llevan a la misma conclusión “los hombres solo quieren una cosa de las mujeres” y no se responsabilizan, por eso Mami está cargada de hijos, y se desvive por mantener a su numerosa familia a flote. Mami es una mujer que está abierta al amor, pero endurecida por las circunstancias. Es una madre coraje,  que trata de no venirse abajo, ni en sus peores momentos. Es el bastión de su prole. Es un gran ejemplo de luchadora para Negi, que contagia a su hija el afán por superarse en la vida.

La familia de Negi, vive físicamente en los Estados Unidos, pero de puertas adentro, habita en Puerto Rico, conservando sus costumbres culinarias, su proximidad entre los parientes, su unión y su forma de pensamiento acerca de cómo debe ser una chica decente o una mujer y su papel en la sociedad. Esta exigencia materna resulta contradictoria a Negi, porque Mami llega a tener once hijos, de dos hombres distintos, con los que no se casa.

Esta memoria es muy adecuada para estudiantes adolescentes de Español como Lengua Extranjera o Secundaria. Sin embargo, el profesorado debe advertir que Esmeralda Santiago comete algunos fallos en la estructura de la frase, dado que tradujo su libro del inglés, pero que cuando lo publicó, ya estaba inmersa en el inglés, por lo que tiene buenos ejemplos de “Spanglish”. En ella descubrirán el choque entre dos culturas, la hispana y la americana, que tratan de convivir juntas tanto en los Estados Unidos como en Puerto Rico.

El libro se puede escuchar en formato Audio, narrado por la propia Esmeralda, que debido a sus dotes interpretativas, hace las delicias del lector oyente. Esta versión es muy recomendable para que los estudiantes se familiaricen con el acento puertorriqueño, que tiene un ligero tinte del norteamericano.


jueves, 18 de junio de 2015

Que salga el arco iris





¡Que salga el arco iris!



¡Basta ya de rojos con odios exacerbados!

¡Fuera los  azules podridos y capitalizados!

¡Adiós a los púrpuras derrotados!

¡Que no regresen jamás los grises uniformados!

¡Ni los morados empecinados!

¡Ni aquellos fanáticos rojos y negros

Que apagaron voces con flechas y yugos apretados!






Necesitamos una enorme paleta,

Donde quepan todos los colores de este planeta.



Preferimos, de arriba abajo, todo en tonos de verde,

Con ensoñadores paisajes donde la mirada se pierde.



Queremos  grandes extensiones doradas,

Donde los rayos del sol templen nuestras moradas.



Que no nos falten los tonos marrones,

Para ahuyentar a los tormentosos nubarrones.



Coloquemos aquí y allá populosas masas blancas,

Con manos alzadas contra las grandes bancas.



Devolvamos a cobro revertido al usurero negro,

Que con elegante frac persigue nuestro dinero.



¡Acabemos de una vez con los colores puros!

Porque solo nos aseguran futuros inseguros.





El arco iris nos ofrece una equilibrada balanza,

El fin de un alarga historia de malaventuranza.

En él se entrelaza y alberga con templanza

Una amplia gama para nuestra esperanza.

Análisis de "Grito en el mar" de Pío Baroja



 
Autor: Berta-Isabel Cuadrado Álvarez. Anochecer 11092011

 

 

Puede leer "Grito en el mar" aquí: https://drive.google.com/file/d/0B8Jn5frXj2SmT1E5T2F2Nm1xc00/view?usp=sharing

¿Puede identificar dónde encontramos, en este cuento, los rasgos del paisaje de su tierra natal? 

¿Cómo estos influyen en el modo de sentir y pensar del personaje?


 

Rasgos del paisaje de su tierra natal.

 
En este corto relato, Baroja nos lleva de la mano, a presenciar tres escenarios nocturnos diferentes: en el primero somos testigos de la fuerza inmensa del mar Cantábrico golpeando las rocas del acantilado, donde, en un momento dado, parece que se oye un grito desgarrador proveniente de una barca en peligro de extinción (“acantilado de la costa cantábrica”,  “murallón enorme”,  “batido por el empuje vigoroso del océano”,  “brisa húmeda cargada de olores de mar”,  “las olas estallaban  en las peñas con gran estruendo”,  “El Cantábrico”,  “el océano embestía con toda su fuerza”,  “saltaban nubes de espuma”,  “la niebla iba ennegreciéndose”, “una barca con la quilla al descubierto”,  “ave marina”).

Luego levantamos nuestra cabeza hacia el cielo que amenaza lluvia (“la noche estaba templada”, “la luna comenzaba a salir entre nubarrones oscuros”).

 Poco después emprendemos viaje de regreso hacia la aldea que nos llevará hasta la casa donde habita el narrador ( “el aire húmedo y perfumado … venía del bosque”, “se adivinaba la aldea”, “la silueta oscura de un caserío”, “casa solitaria del pueblo”).





Influencia del paisaje en el modo de sentir y pensar del personaje.


Aunque el lenguaje es muy descriptivo, no deja de estar exento de una gran carga poética que se manifiesta por medio de comparaciones como: ( La lluvia) “como lagrimones que brotan de un corazón oprimido”; (paisaje neblinoso se asemeja a) “un alma sumida en la tristeza”; (los charcos) “como trozos de espejo derramados”;  “olas que avanzan cautelosas, oscuras, pérfidas como el alma de la mujer”; (la brisa que salía del mar) “como lento y prolongado suspiro de un monstruo que duerme”,  las olas lanzaban (a la barca) como ariete, (rayo de luz) ”como mirada rojiza de un ojo siniestro”, (puertas) “como modulando sardónica carcajada”, “ la veo perderse (nota aguda de dolor) como un átomo de tristeza”.

Aunque el relato manifiesta a una gran carga emotiva, y poética, no está exento de términos, que de notan un conocimiento científico de un médico escritor : acero, cloruro de sodio, saludable, átomos,  fosforescente, cadáver,  plateando.

Pío Baroja sintió gran admiración por Charles Dickens, escritor inglés aficionado a la figura literaria de la personificación. En este breve relato encontramos varias ejemplos de personificación : “las rocas del pié del murallón espiaban los movimientos de las olas”, olas que…”van jadeantes, se fatigan,  se detiene para tomar alientos”; “como un átomo de tristeza, (la barca) crujía como si se quejara dulcemente", "las olas siguieron mugiendo y mugiendo", (rayo de luz) "que contemplara parpadeando la noche", "las desvencijadas puertas se estremecen y rechinan", “la tristeza inmensa de la noche”.

Por último, encontramos una sola metáfora,  “El monstruo” (mar), que resume la idea conjunta del relato. El mar presentado como un incesante devorador de pescadores.

La visión de este mar embravecido, trae a la mente del observador la idea de lo fácil que sería suicidarse en semejante escenario, algo que no tienta al narrador en ese momento ( “Dichoso de verme libre de mis amargas ideas”. Luego, ya en su morada, la reciente visión del mar y ese posible grito, traen a su mente un terrible recuerdo que parece atormentar su mente desde hace tiempo (“recuerdos de lejanas épocas se agolpan en mi mente”, (recuerdos) “ que contristan el ánimo”, "de entre todos (los recuerdos) se destaca en el fondo gris de un día de niebla aquella nota aguda de dolor y vibra en mis oídos"). Esta remembranza dolorosa podría ser la pérdida de un ser querido que pudo haber sido engullido por este mar mientras gritaba pidiendo socorro. De ahí la importancia del título “Grito en el mar”.



Siéntase libre de dejarme sus propios comentarios. Gracias por leerme.