jueves, 18 de junio de 2015

Análisis de "Grito en el mar" de Pío Baroja



 
Autor: Berta-Isabel Cuadrado Álvarez. Anochecer 11092011

 

 

Puede leer "Grito en el mar" aquí: https://drive.google.com/file/d/0B8Jn5frXj2SmT1E5T2F2Nm1xc00/view?usp=sharing

¿Puede identificar dónde encontramos, en este cuento, los rasgos del paisaje de su tierra natal? 

¿Cómo estos influyen en el modo de sentir y pensar del personaje?


 

Rasgos del paisaje de su tierra natal.

 
En este corto relato, Baroja nos lleva de la mano, a presenciar tres escenarios nocturnos diferentes: en el primero somos testigos de la fuerza inmensa del mar Cantábrico golpeando las rocas del acantilado, donde, en un momento dado, parece que se oye un grito desgarrador proveniente de una barca en peligro de extinción (“acantilado de la costa cantábrica”,  “murallón enorme”,  “batido por el empuje vigoroso del océano”,  “brisa húmeda cargada de olores de mar”,  “las olas estallaban  en las peñas con gran estruendo”,  “El Cantábrico”,  “el océano embestía con toda su fuerza”,  “saltaban nubes de espuma”,  “la niebla iba ennegreciéndose”, “una barca con la quilla al descubierto”,  “ave marina”).

Luego levantamos nuestra cabeza hacia el cielo que amenaza lluvia (“la noche estaba templada”, “la luna comenzaba a salir entre nubarrones oscuros”).

 Poco después emprendemos viaje de regreso hacia la aldea que nos llevará hasta la casa donde habita el narrador ( “el aire húmedo y perfumado … venía del bosque”, “se adivinaba la aldea”, “la silueta oscura de un caserío”, “casa solitaria del pueblo”).





Influencia del paisaje en el modo de sentir y pensar del personaje.


Aunque el lenguaje es muy descriptivo, no deja de estar exento de una gran carga poética que se manifiesta por medio de comparaciones como: ( La lluvia) “como lagrimones que brotan de un corazón oprimido”; (paisaje neblinoso se asemeja a) “un alma sumida en la tristeza”; (los charcos) “como trozos de espejo derramados”;  “olas que avanzan cautelosas, oscuras, pérfidas como el alma de la mujer”; (la brisa que salía del mar) “como lento y prolongado suspiro de un monstruo que duerme”,  las olas lanzaban (a la barca) como ariete, (rayo de luz) ”como mirada rojiza de un ojo siniestro”, (puertas) “como modulando sardónica carcajada”, “ la veo perderse (nota aguda de dolor) como un átomo de tristeza”.

Aunque el relato manifiesta a una gran carga emotiva, y poética, no está exento de términos, que de notan un conocimiento científico de un médico escritor : acero, cloruro de sodio, saludable, átomos,  fosforescente, cadáver,  plateando.

Pío Baroja sintió gran admiración por Charles Dickens, escritor inglés aficionado a la figura literaria de la personificación. En este breve relato encontramos varias ejemplos de personificación : “las rocas del pié del murallón espiaban los movimientos de las olas”, olas que…”van jadeantes, se fatigan,  se detiene para tomar alientos”; “como un átomo de tristeza, (la barca) crujía como si se quejara dulcemente", "las olas siguieron mugiendo y mugiendo", (rayo de luz) "que contemplara parpadeando la noche", "las desvencijadas puertas se estremecen y rechinan", “la tristeza inmensa de la noche”.

Por último, encontramos una sola metáfora,  “El monstruo” (mar), que resume la idea conjunta del relato. El mar presentado como un incesante devorador de pescadores.

La visión de este mar embravecido, trae a la mente del observador la idea de lo fácil que sería suicidarse en semejante escenario, algo que no tienta al narrador en ese momento ( “Dichoso de verme libre de mis amargas ideas”. Luego, ya en su morada, la reciente visión del mar y ese posible grito, traen a su mente un terrible recuerdo que parece atormentar su mente desde hace tiempo (“recuerdos de lejanas épocas se agolpan en mi mente”, (recuerdos) “ que contristan el ánimo”, "de entre todos (los recuerdos) se destaca en el fondo gris de un día de niebla aquella nota aguda de dolor y vibra en mis oídos"). Esta remembranza dolorosa podría ser la pérdida de un ser querido que pudo haber sido engullido por este mar mientras gritaba pidiendo socorro. De ahí la importancia del título “Grito en el mar”.



Siéntase libre de dejarme sus propios comentarios. Gracias por leerme.