martes, 30 de junio de 2015

El segundo extra

Fuente http://g01.a.alicdn.com/kf/HTB1htd.HpXXXXcGapXXq6xXFXXXg/Free-shipping-2015-3D-Mirror-Wall-font-b-Clock-b-font-DIY-Crystal-font-b-Kitchen.jpg




Hoy, para ajustar los relojes electrónicos tenemos un segundo extra debido a la desaceleración que sufre el planeta Tierra.

¿Qué vas a hacer en tu segundo extra?

Yo ya lo he aprovechado bien...he respirado hondo. Esto de respirar parce una bobada...ya lo sé. El problema está cuando dejas de hacerlo.

Respirar hondo es muy importante, para recuperarte cuando no alcanzas aliento, después de un gran ejercicio físico.

También es importante respirar hondo cuando, durante un momento de tensión, vas a decir algo que puede hacer daño al que tienes en frente.

Se dice que es bueno respirar hondo cuando recibes un fuerte shock emocional.

Respirar hondo, entonces, es una acción corporal que es insignificante,  que tan solo te toma un segundo hacerlo, pero que puede cambiar tu destino.

Imagínate que cada uno de los griegos, respirase hondo antes de introducir su voto en la urna, y debido a ese segundo cambiaran su decisión. O que una novia respirase hondo antes de dar el sí en el día de su boda, y debido a eso dejara plantado a su novio ante la sorpresa de todos los invitados. O que un terrorista que va a hacer estallar una gran bomba en un recinto con miles de personas, debido a esa inhalación extra y profunda, decidiese abandonar su propósito.

Bueno como ves, yo no he hecho nada importante durante mi segundo extra, no el cambiado mi destino. Solo me ha servido para pensar en qué iba a escribir al respecto.

No sé qué le ocurrirá a las computadoras de todo el mundo, las redes sociales, los whatsapps, los trenes, vuelos, fábricas que usan robots,  etc.  después de este segundo extra…

Nos iremos enterando en los próximos días, supongo.